La Puerta del Popolo solía ser la principal entrada a Roma desde el norte. Aquí llegaba la Vía Flaminia desde Arminium (hoy en día Rimini). Por esa razón, en la Antigüedad se la conocía como Porta Flaminia.
Este lugar emblemático fue utilizado como punto de partida para la remodelación urbana llevada a cabo por el papa Sixto V. Su objetivo era guiar fácilmente a las masas de peregrinos hacia los lugares de interés cristiano. (escucha los audios)
La Puerta del Popolo cuenta con dos fachadas. Las cuatro columnas centrales de la fachada exterior provienen de la antigua Basílica de San Pedro. La fachada interior, más reciente, fue realizada por Gian Lorenzo Bernini.
Junto a la puerta se encuentra la Basílica de Santa María del Popolo, construida y financiada por el pueblo romano, de ahí su nombre (aunque muchos afirman que se debe a la presencia de numerosos chopos, llamados pioppi en italiano, en el área). Según la leyenda, antes de la basílica se encontraba la tumba de Nerón.
La plaza adquiere una forma elíptica diseñada por Giuseppe Valadier, un arquitecto y urbanista neoclasicista, quien la extendió hacia la terraza del Pincio y hacia el Tíber, y añadió las dos fuentes a finales del siglo XVIII.
Tomad una foto hacia las tres calles y las basílicas gemelas. Intentad poner el obelisco entre las dos.
… se pensó para que los peregrinos entrasen en la ciudad y no se perdieran mientras buscaban los lugares de peregrinación. Venían de lugares lejanos, normalmente a pie, para rezar en la ciudad santa.
¿Por qué has venido a Roma? Si has venido solo como turista te invito a cambiar el chip y a venir como peregrino, esto significa venir desde lejos para pedirle a Dios una cosa muy concreta. Revisa tu vida ¿tienes algo o alguien por quién pedir? Si es el caso, ponlo todo en manos de Dios.
«En esta tierra santa de Roma, pido a Dios por la paz en mi corazón y en el mundo. Que cada paso que dé aquí me acerque más a Ti. Señor, me encomiendo a tus manos mientras emprendo este viaje espiritual. Amén.»
… hasta la terraza del Pincio y admira la vista panorámica de la ciudad. Contempla las tres vías que se extienden hacia el sur.
Imagina la plaza repleta de miles de peregrinos y visitantes que llegan a través de la Puerta del Popolo.
Continúa tu camino hacia la Iglesia de Trinità dei Monti. En tu recorrido, encontrarás un mirador a mitad de camino llamado Terrazza del Viale Belvedere. Es otro impresionante punto de observación que merece la pena detenerse.
Encuentra a peregrinos en la plaza y pregúntales de dónde vienen.