Es uno de los pocos sitios donde puedes ver al papa “en directo”: ven, escucha el Ángelus y recibe la bendición…o puedes escuchar el “Habemus Papam”, es decir, si la Curia ha elegido al nuevo Santo Pontífice.
En la plaza, antes del conjunto cristiano (plaza y basílica), estaba aquí el antiguo Circo del emperador Nerón (escucha el audio), donde San Pedro fue martirizado, bajo crucifixión.
Giovanni Lorenzo Bernini fue encargado por el papa Alejandro VII para diseñar la plaza en 1656. Se completó en 9 años con estilo Barroco puro. (escucha el audio)
Aparte de las dos fuentes en el eje mayor de la plaza, no te vayas sin mirar el obelisco en el centro: ya que estaba más o menos aquí cuando ejecutaron a San Pedro.
Bernini diseñó filas de columnas para encerrar la plaza. Son como brazos extendidos: la plaza y la catedral realmente abrazan al visitante.
Haz una foto cerca del obelisco, con la basílica de fondo. Será un recuerdo para toda la vida, ya verás.
… y aunque parezcan insignificantes, cada uno tiene su lugar. Tú puedes hacer una oración para que Dios te conceda encontrar tu puesto en la Iglesia y en el mundo, tu columna, por así decirlo.
“Señor, tú pensaste en una misión para cada uno de nosotros. Ayúdame a conocer cuál es mi misión en este mundo, pero, sobre todo, aunque no la encuentre, ayúdame a vivir mi vida con autenticidad y coherencia. Que un día yo también pueda ser como uno de estos santos, tal vez desconocido para el mundo, pero conocido a tus ojos y querido por ti.”
… de la columnata de Bernini (”centro del colonnato”), entre el obelisco y las fuentes (están marcadas en el suelo), y miras las columnas, verás solo la primera fila de ellas. Es un espectáculo de la arquitectura del renacimiento, la perfección geométrica.
¿Qué es la perfección para ti? ¿O quién? Busca un sitio silencioso en la plaza para meditar. Si quieres, apúntala en un librito para que lo veas cuando ya no estés en Roma.
Encuentra a una persona que se llame Pedro, o Pietro, o Peter… en cualquier idioma.